Dolores Redondo – Trilogía del Baztán

Dolores Redondo fue una sorpresa del año pasado. Premio Planeta 2016 por su libro Todo esto te daré, su prosa me dejó maravillada y desde entonces me habían recomendado mucho su trilogía, pero por un motivo u otro no me había hecho tiempo para ella, pero ahora pude hacer y qué buena decisión. Déjenme decirles que entiendo perfectamente por qué la recomendaban tanto.

Leer más

Helene Hanff – 84, Charing Cross Road

¡Qué libro! Tami del blog Si los libros no importan no paró de recomendármelo y no se cansó de insistir, así que me convencí que alguna razón debía haber detrás de tanta insistencia, así que me decidí a leerlo.

Leer más

Stephen King – El resplandor

Me quería dar una revancha y, si quieren, un desempate con este señor. Había leído Carrie, que no me gustó demasiado, y había leído It, que me había parecido brillante, por lo que llegado a ese punto, no tenía idea qué era lo que sucedía con Stehpen King, si es que era un maestro del terror o, muy por el contrario, quería serlo y no daba la talla. Así que decidí que El resplandor me sacaría de dudas y por eso junto a Diario de friki ideamos una lectura conjunta que tuvo validez durante el mes de octubre, como corresponde.

Leer más

Sebastian Fitzek – Terapia

Una de las cosas que más aprecio del mundo blogger es, por supuesto, a otros bloggers y cómo se ha generado comunidad. En este sentido, me parece impresionante como uno puede conocer los gustos de los otros gracias al tiempo compartido y precisamente eso fue lo que sucedió con este libro. Laura del blog Palabritas ajenas me lo prestó a sabiendas que me iba a gustar, así que muchas gracias, Lau.

Leer más

Eduardo Sacheri – Lo mucho que te amé

Una de las cosas que más disfruto y más me gusta de leer es descubrir autores nuevos y enamorarme de ellos, que es exactamente lo que me pasó con Sacheri. Estoy enamorada de la prosa de ese hombre y este libro puntualmente, no solo entra sin mucho esfuerzo dentro de lo mejor de mi año, sino que me generó esa calorcito plácido en el pecho y esa sonrisa tonta en el rostro que solo dejan los buenos libros.

Leer más