Julia Navarro – Historia de un canalla

Recuerdo perfectamente el momento en que un libro de Julia Navarro llegó a mis manos. Tenía tal vez dieciséis o diecisiete años y, como ahora, leía mucho pero en ese entonces no tenía dinero propio para comprar libros y el padre de una de mis mejores amigas solía prestarme. Lee este que te va a gustar, me dijo. Yo confié en él y menos mal que lo hice. Dime quien soy es de mis novelas históricas favoritas y Julia Navarro, desde entonces, se convirtió en una de mis escritoras favoritas. He leído cada libro publicado y eso no lleva a la reseña del día de hoy: Historia de un canalla.

Cuando me enteré que este libro saldría a la luz, me emocioné de inmediato, pero de pronto la curiosidad comenzó a picarme con fuerza porque la propia Julia se encargaba de decir que no era un libro igual a los anteriores, no era una novela histórica, lo que me hacía preguntarme de qué se trataba.

Historia de un canalla nos cuenta la historia de Thomas Spencer, un canalla. Está escrita en primera persona y todo el tiempo Thomas parece estar buscando comprensión, a pesar de su declarada falta de interés por el qué dirán. La primera persona del singular no parece ser una buena decisión para conocer el personaje, porque si bien todo el tiempo está queriendo demostrar que es muy malo, la mayor parte del tiempo parece un niñito caprichoso, envidiosos e inseguro. Además, muy a menudo se le escapan a Thomas comentarios, sentimientos o pensamientos de terceros que, en una redacción en primera persona, no tendrían lugar.

El libro parte de la premisa de que Thomas es un canalla y está todo el tiempo reforzando esa idea mediante el relato de su vida, de las cosas que lo llevaron a ser una mala persona y cómo desde muy chico se ha comportado fatal con todas las personas que lo rodean. Y aquí Julia introduce un recurso interesante: en cursiva Thomas narra lo que hubiese podido hacer ante ciertas situaciones si no fuese un canalla. Parecería un recurso creativo si esa introspección lo llevara a arrepentirse de alguna forma de sus acciones, pero no lo hace, por lo que parece una pérdida de tiempo porque se termina leyendo un mismo día o una misma situación desde dos puntos de vista que realmente no aportan nada a la trama. Para serles honesta, esta doble narración no me gustó mucho porque se me hizo lenta y me daba la impresión de que no estaba avanzando en la lectura, además de que no le encontré sentido.

Lo interesante de esta novela es Thomas Spencer. Lo conocemos de niño, celoso de su hermano menor, racista y clasista, un niño que desprecia a su propia madre porque es latina y tiene la tez oscura, que él termina heredando, y admira a su padre y sus abuelos por ser blancos y llevar a cabo el ideal de vida americana. La relación de Thomas con la madre es probablemente lo más difícil de sobrellevar del libro, simplemente porque el niño es malo y la trata de forma muy, muy fea.

Otra de las situaciones difíciles de llevar es la forma en que Thomas trata a las mujeres, tanto a su esposa como a sus amantes. Es denigrante, absolutamente machista, misógino y realmente molesto para cualquier lector con cierto sentido del mundo actual. Difícil de comprender, asimismo, porqué ninguna de esas mujeres no lo mandó a la mierda al primer desplante. Por suerte, algunas de ellas se rebelan en determinado momento de la novela y cuanto menos, genera alivio.

Profesionalmente el personaje se dedica a la publicidad enfocada en la política y sin duda este es un punto interesante de la novela. Parece claro que Julia quería darnos a conocer la forma en la que el mundillo de la publicidad se maneja, la forma en la que se manipula la opinión pública, en la forma en la que nos incitan a comprar tal o cual producto, a votar a tal o cual candidato. Julia nos muestra el mundo de la publicidad como un mundo lleno de hombres inescrupulosos, capaces de hacer y decir cualquier cosa con tal de lograr el contrato que están buscando o de vender el producto, así sea una persona o un bien manufacturado.

Sin lugar a dudas le doy un punto a Julia, porque creó un personaje con el que no se puede simpatizar. Ni siquiera un poco, se los aseguro. Todos conocemos personajes malos que en determinado punto se arrepienten o, podemos ver también, personajes que resultan malos producto de una vida miserable, pero ninguno de las dos opciones es el caso de Thomas. El hombre es malo porque quiere y eso, no solo me pareció original sino también interesante.

La única crítica que tengo, y esto contiene spoiler, es que no me terminó de cerrar la forma en la que resuelve el destino del personaje. Está bien que los venenos sean armas típicamente femeninas, no me molesta el veneno en sí (aunque me parece un final demasiado liviano para un tipo de su calaña), lo que me molesta es que el tipo sabe que lo están envenenando y no hace nada. O tiene una aparición extraordinaria de su consciencia en el último momento, que a voz en grito le dice que se merece morir de esa manera porque toda la vida fue un mal tipo, o sencillamente fue estúpido. Fue lo único que me hizo un poco de ruido sobre el final, sobre todo porque nunca verbaliza con sus mujeres que sabe que lo están envenenando. Fue un poco raro, pero esa es mi única pega.

Ni remotamente es el mejor libro de la autora, pero le doy crédito por dar semejante salto de fe, dejar la comodidad de sus novelas históricas e inmiscuirse en una novela original, no por lo que cuenta sino por el modo en el que lo hace. Todo el libro es una crítica maravillosa a la sociedad en la que vivimos, crítica dura y descarnada que pone de manifiesto el modo en que entendemos el mundo hoy en día. Se inmiscuye de una forma primitiva en la mezquindad humana, en la ambición, en el egoísmo, en la codicia que me pareció extraordinaria. En este sentido me parece maravilloso.

Asimismo, Thomas Spencer es un personaje de primera y se lleva toda la atención por ello. Sí, es un hombre caprichoso, envidioso, inseguro, con claros complejos respecto a su pasado y a su madre y con una tendencia destructiva respecto a las mujeres de su vida, pero todos conocemos un Thomas Spencer y creo que ese es el éxito de la novela. El mundo que Navarro describe ese el que todos vivimos y, por tanto, todos conocemos en mayor o menor medida una persona que eligió deliberadamente ser mala persona, mal compañero, mala pareja, mal amigo. Los desafío a pensar en alguien así en sus vidas, van a ver que van a encontrar por lo menos a una.

A pesar de que es un libro que a veces se torna pesado por la doble narración, por la cantidad de detalles irrelevantes a la trama y por el sinfín de ejemplos de malas decisiones del personaje principal, le doy cuatro estrellas de cinco por la crítica social que tiene y por el riesgo que tomó la autora al adentrarse en el mundo que conocemos.

2 comentarios sobre “Julia Navarro – Historia de un canalla

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