La primera senadora comunista de América Latina

Estamos acostumbrados a las mujeres en el Parlamento y todos, en mayor o menor medida, podemos nombrar a dos o tres, desde Verónica Alonso del Partido Nacional, Valentina Rapela del Partido Colorado o Mónica Xavier del Frente Amplio. Aunque, el Parlamento es en la actualidad un lugar básicamente masculino, las mujeres están y a menudo naturalizamos su presencia, pero lo cierto es que hubo una época en que el cien por cien de nuestros representantes fueron hombres. El cien por cien. Hay que preguntarse entonces quién fue la primera mujer que llegó, quién fue la pionera que rompió el esquema masculino en la política.

Julia Arévalo no solo fue una de las primeras mujeres en el Parlamento de Uruguay, sino que también fue la primera senadora comunista de América Latina. Nació el 1º de julio de 1898 en un paraje serrano de Lavalleja y terminó trasladándose a Montevideo en 1907. Concurrió cuatro años a la escuela, pero por necesidades económicas tuvo que conocer el mundo del trabajo a los 10 años, al ingresar como obrera en una fábrica de fósforos y, posteriormente, a una industria tabacalera. En 1915 ya es reconocida por sus compañeros como dirigente del sindicato tabacalero, destacándose por su oratoria, su valentía frente a las patronales y su gran capacidad organizativa.

En cuanto a su actividad política, contando con apenas 15 años, Julia Arévalo se afilia al Partido Socialista. De esa época es que datan sus primeras apariciones en actos públicos donde convoca la atención de un número creciente de espectadores que ven en esta jovencita a una persona ocupada por los problemas sindicales y políticos de la época.

2007-5-E

Sello de la Serie Mujeres Notables,
“Julia Arévalo, primera senadora
de América Latina”, 2007.
Diseño: Eduardo Salgado.
Tirada: 15.000 ejemplares.
(Correo Uruguayo).

En 1919 contrae matrimonio con Carlos Roche, empleado público en Veterinaria. Viven en Minas desde 1922 hasta 1926 donde nacen dos de sus hijos: Rima y Dardo (además de Selva ya nacida en Montevideo). Organiza sindicatos en Minas y viaja periódicamente a la capital.

Transcurridos los años, Julia Arévalo de Roche se integra a la formación del Partido Comunista del Uruguay, el 21 de setiembre de 1920, enfrentando en forma decidida la dictadura de Terra, siendo herida en la Colonia de San Javier por las mismas fuerzas que asesinaron en ese período a Julia Scorino, transformándose en una figura muy destacada para las mujeres con quienes crea la Unión Femenina contra la Guerra.

El 18 de julio de 1936, al producirse el alzamiento del fascismo en España, participa activamente en la creación del Movimiento Solidario con la República Española y ocupa cargos de gran responsabilidad en el Partido Comunista. Tiene la oportunidad de conocer a Dolores Ibarruri, a Picasso y a otros militantes del movimiento antifascista y democrático de la época. También integró el movimiento intercontinental de mujeres que combatieron al fascismo durante la Segunda Guerra Mundial y, en 1945, participó en la fundación de la Federación Internacional Democrática de Mujeres.

En las elecciones presidenciales de 1942, se presenta como vicepresidenta por el Partido Comunista y aunque, naturalmente, el partido no gana las elecciones, ella ingresa como diputada, junto con Magdalena Antonelli Moreno. Al mismo tiempo, Sofía Álvarez Vignoli e Isabel Pinto de Vidal fueron las primeras senadoras de Uruguay. Estas son las primeras mujeres en el Parlamento y nadie se acuerda de ellas. En las siguientes elecciones, Julia Arévalo se transformó en la primera senadora comunista de América Latina.

Como parlamentaria, trabajó en proyectos de ley que consagraban los derechos de las mujeres trabajadoras: la protección del trabajo femenino, la maternidad, la equiparación salarial, la jubilación de empleadas domésticas, entre otros temas. Su atención siempre estuvo centrada en lograr la justicia social.

En la década del sesenta, cuando se iba agudizando la situación, durante la lucha contra las Medidas Prontas de Seguridad integra el movimiento por las libertades públicas, organizado por los sectores democráticos del país. A partir del golpe de Estado de 1973 y la posterior dictadura cívico-militar, Julia Arévalo, ya anciana, participó de actividades de resistencia política al régimen.

Falleció el 18 de agosto de 1985, pocos meses después de la finalización de la dictadura, recibiendo el homenaje de todo el movimiento popular, que la recuerda como una de sus más admirables figuras históricas.

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2 comentarios sobre “La primera senadora comunista de América Latina

  1. Qué impresionante! Del interior, comunista y mujer, vaya si es importante conocer su historia y sin embargo se la borró de un plumazo de la educación, jamás oí nombrarla, 6 años de escuela, seis de secundaria, dos de UTU y los del instituto.
    Gracias por tu contenido.

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    1. Yo la conocí en el IPA. Tampoco la había escuchado nombrar en el liceo, lo que me dio la sensación que las mujeres recién habían llegado al parlamento en la década del 60 ¡y no es así! Hay que visibilizar en nuestras clases este tipo de figuras.

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