Ray Bradbury – Fahrenheit 451

Llegada este punto de nuestra relación, no les voy a mentir y ustedes lo saben. No me interesa mucho la ciencia ficción, pero aun así creo que hay libros, considerados clásicos del género, que de todas formas hay que leer porque son diferentes, porque son críticos, porque hacen pensar. De un tiempo a esta parte, en mi grupo de amigos se habla mucho de las grandes distopías y lo cierto es que terminé leyendo una de ellas, presa de la curiosidad y del empuje de grupo.

Fahrenheit 451 es un libro de Ray Bradbury y fue editado en 1953. El autor nos acerca a un mundo futurístico, en donde la gente vive en una gran utopía en donde todo el mundo es feliz y no pasan cosas malas. El personaje principal es Montag y tiene un trabajo particular, porque si bien es bombero y no hay nada de extraordinario en eso, en este mundo distópico, los bomberos se dedican a crear incendios, no a apagarlos. Lo curioso es que los bomberos incendian libros, lo que me pareció brillante por lo que significa. Leer te obliga a pensar y eso es algo que esta sociedad no quiere ni desea. Cada vez que se conoce la ubicación de un libro, suena una sirena, se montan en el típico camión rojo y van a quemarlos, lo que termina, en realidad, con el incendio de una casa porque normalmente donde hay un libro hay varios.

Solo quiero recordarles que situaciones así ya han acontecido en nuestro mundo. No olviden que el nazismo hacia quema masiva de libros en las plazas porque eran considerados peligrosos para el régimen porque lo contradecían o cuestionaban abiertamente. Visto así, no parece nada disparatado lo que plantea.

La premisa me parece realmente excelente. Esta sociedad del futuro está llena de autómatas, en el sentido que las personas han perdido su capacidad de razonar, no son capaces de pensar por sí mismas y se dedican únicamente a seguir estrictos patrones sobre lo que está bien y lo que está mal, incuestionables todos ellos. Cualquier posibilidad de descubrir la realidad sobre el pasado está prohibida, al igual que cualquier soporte que pueda darles una pista y su tenencia penada por muerte. ¡Los libros son peligrosos!

Como suele suceder en este tipo de distopías, hay un adoctrinamiento feroz y masivo, incuestionable y muy rígido, al que las personas son sometidas desde la primera infancia. Ya en el colegio se les inculca que la realidad es la que es y que siempre fue así, que las cosas malas no suceden, que no hay que pensar y que, por el amor de Dios, tampoco hay necesidad de leer porque los libros son peligrosos. El gobierno los mantiene entretenidos todo el día a través de una especie de televisor y ustedes saben, no les voy a mentir, la similitud con el mundo que hoy vivimos me puso la piel de gallina.

Así fue como creció Montag, nuestro personaje. De modo que no se cuestiona el mundo en el que vive, porque es todo lo que conoce y lo tiene absolutamente naturalizado. No cree que leer sea algo increíble ni mucho menos, pero sí le llama la atención que tantas personas estén dispuestas a sacrificar su vida por un montón de papel escrito. ¿Qué es lo que esconde? ¿Cuál es la magia? Y esa curiosidad pone en marcha el juego.

“Tiene que haber algo en los libros, cosas que no podemos imaginar para hacer que una mujer permanezca en una casa que arde. Ahí tiene que haber algo. Uno no se sacrifica por nada”.

Y justo entonces Montag conoce a Clarisse, una muchacha que vive cerca de su casa y que parece algo desequilibrada, pero con una familia que todavía recuerda cómo eran los viejos tiempos y que la educaron de una forma muy diferente. Clarisse cruza un par de palabras con él y desde entonces no puede dejar de pensar en ella, pero lo curioso es que no hay un enamoramiento ni un deseo de su parte, sino que hay curiosidad, interés, porque ella le abrió los ojos, le enseña a pensar por sí mismo, a fijarse en los pequeños detalles. Pero un día ella desaparece y Montag no para de buscarla.

No quiero contarles mucho más porque es una novela que cada uno debe descubrir y que a cada uno lo interpela de forma diferente. Vamos a ver, el libro tiene dos partes muy marcadas: una primera en donde Montag desentraña y reacciona al mundo en el que vive y una segunda parte en donde hace algo al respecto. La primera mitad me pareció brillante, realmente brillante por la actualidad que tiene, porque pude reconocer en el libro situaciones de mí día a día, pero luego Bradbury no logra llevar a buen puerto nada. La segunda parte me parece un desastre. Consecuente con el mundo distópico en el que vive, pero poco desarrollada y con un desenlace entre tonto, estúpido pero real y simbólico.

Además, no voy a negarles que la evolución de Montag es extremamente repentina y muy brusca y no es solo que me cuesta creerlo, sino que me molesta cantidad que sea algo tan individual. Descubre una grieta en la perfección a la que está acostumbrado, su vida de desmorona por completo, pero no hay nada más allá, no intenta hacer reaccionar a otros ni llevar a cabo una revolución ni nada, solo huye. Lo cual me pareció entre cobarde y revelador. El resto de la sociedad no son más que un rebaño de ovejas y Montag, aunque no se lo plantea, me temo que nunca podría con ellos por el nivel de adoctrinamiento con el que cuentan. Y eso me resulta muy poco esperanzador y, a la vez, muy real. La soledad de Montag, de cierta forma, me duele. Las intenciones del autor son claras y la crítica social es brutal y me encanta la importancia que se le da a la cultura y al pensamiento individual y crítico, pero no deja de parecerme poco esperanzador el final y eso, no sé, me resulta un abrumador.

Para cerrar esta reseña, un libro corto que hay que leer porque hace pensar, porque obliga a reflexionar sobre el mundo en que vivimos, porque obliga a valorar la cultura y porque, por qué no, nos hace preguntarnos qué tipo de lectura estamos eligiendo. Aun así, aunque la premisa me parece brillante y su idea es original, no voy a negar que el autor se entrevera en la segunda mitad del libro y que no termina de llevarlo a un buen final. Por eso este libro tiene tres estrellas para mí.

Anuncios

One response to “Ray Bradbury – Fahrenheit 451

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s