Gellert Grindelwald, ¿por el bien común o fascista?

Es una pregunta con trampa porque ustedes y yo sabemos que es un fascista de buenas a primeras, pero fue lo único que se me ocurrió y creo que como puntapié sirve, ¿cierto? Gellert Grindelwald es el hombre del momento en el mundo mágico, sobre todo tras el estreno de Animales Fantásticos II y se me antojaba escribir sobre él. Ahora, también es justo decir que esta entrada está incompleta, porque no conocemos en profundidad la historia del Mago Oscuro, sobre todo porque Joanne sigue escribiéndola y expandiendo el universo.

Empecemos por el principio. Gellert, de origen inglés-búlgaro, nació en 1883, en el seno de una familia sangre pura y desafortunadamente no conocemos mucho sobre su niñez. Me pregunto si JK se encargará de iluminarnos al respecto, pero en cuanto a lo que sí sabemos es que estudió en Durmstrang, el Colegio de Magia al que fue Viktor Krum y que es conocido por sus inclinaciones por las Artes Oscuras. Estudió allí durante seis años y no se sabe a ciencia cierta porqué terminó allí y no en Hogwarts, aunque se supone que fue por la ascendencia búlgara o, tal vez, porque allí podría experimentar con el lado oscuro de la magia sin temor.

Fue un alumno destacado en el Colegio y, ya por entonces, muy talentoso, destacando en varios campos de la magia. Otra cualidad que desarrolló a temprana edad, y que fácilmente podemos notar en el personaje de Johnny Depp, es el encanto. Gellert tiene una personalidad atractiva, combinada con cierta energía salvaje que atraía a las personas a su alrededor.

Al parecer, fue en el Colegio donde, atrapado por la historia mágica, la tradición y los artefactos mágicos, se interesó por las Reliquias de la Muerte, lo que inició su búsqueda. Sin embargo, incluso Durmstrang tuvo un límite respecto a sus experimentos, que nunca supimos exactamente de qué iban, pero  terminaron siendo peligrosos según el criterio de la Dirección del Colegio y eso le ganó la expulsión a finales de 1898.

Ante de su expulsión, que él consideraba injusta porque sus profesores no entendían la maravilla de sus habilidades, el bueno de Gellert grabó el símbolo de las Reliquias de la Muerte en una de las paredes del Colegio y, desde entonces, todo el mundo consideró que esa era la Marca de Grindelwald, una marca que nunca puso sacarse de la pared. Marketing que, por cierto, Voldemort entendió de inmediato y por eso creó la Marca Tenebrosa.

Tras su desvinculación con el Colegio, Gellert se mudó al Valle de Godric en Inglaterra, a la casa de su tía abuela, la famosa historiadora Bathilda Bagshot. No sabemos a ciencia cierta si sus padres para ese entonces vivían o habían fallecido, aunque en lo personal supongo que lo habrán hecho, porque me extraña el cambio de domicilio. Como saben, es allí donde la historia de Dumbledore se entrelaza con la de Gellert. Bathilda tenía una fuerte amistad con Kendra Dumbledore, la madre de Albus, que para ese entonces estaba viviendo con sus tres hijos y atravesando una etapa difícil porque su esposo había sido encarcelado por atacar a tres muggles que atacaron a Ariana. En lo personal, y siento volver a mí cuando estoy se debería enfocar en Gellert, siempre pensé que los tres muggles habían querido violarla y hacerle daño.

Pensando que le haría un favor a la familia y, porqué no, distraería a su sobrino nieto del enojo con sus antiguos docentes, Bathilda presentó a Gellert y a Albus, que ya había egresado de Hogwarts. Poco después, Kendra Dumbledore fallecería a manos de Ariana y Albus se transformaría en la cabeza de familia, sintiéndose algo humillado de verse relegado a esa posición que no le permitía explotar su habilidad mágica. Gellert y Albus, curioso y queriendo escapar de la cotidianidad del hogar, congeniaron desde el principio y fundaron un dúo llamado “Los invencibles Señores de la Muerte”, que tenía por objetivo reunir y compartir las Reliquias de la Muerte, lo que les daría inmortalidad e invencibilidad.

Sin embargo, no era su único objetivo, aunque tal vez el más conocido. Tanto Gellert como Albus pretendían anular el Estatuto Internacional del Secreto Mágico, que los obligaba a mantener la magia oculta del mundo muggle. Pretendían, en cambio, crear un mundo nuevo en donde magos y brujas vivieran sin esconderse y fueran señores poderosos y benévolos. Fue Dumbledore el que, de hecho, acuñó la frase “por el bien de todos” que se usaría para justificar el uso de la fuerza, requerida para lograr sus objetivos y que, más tarde, Gellert adoptaría como su lema, que pudimos escucharlo en los labios de Johnny Depp.

Las diferencias empezaron a aparecer pronto. Por su parte, Albus quería el poder para proteger a sus seres queridos, y por extensión al mundo entero, mientras que Gellert quería el poder por el gusto de tenerlo. Un ejemplo claro son las diferencias que aparecieron respecto a la Piedra de la Resurrección, una de las Reliquias de la Muerte. Obtener la piedra significaba, para Albus,  traer a sus padres a la vida y, de esa manera, liberarlo de las nuevas obligaciones que tenía como cabeza de familia, y aunque no es precisamente noble, porque persigue motivos egoísta, es mucho mejor que lo que pretendía Gellert, que quería usar la piedra para armar un ejército de inferi.

No les voy a contar qué sucedió entre el dúo y Aberofth, porque ya lo saben y porque, francamente, imaginar esa escena me parte al medio. Esa noche Gellert apareció en casa de su tía abuela, se despidió con rapidez, le dijo que debía irse rápidamente y escapó, sin que se volviera a saber nada de él. Lo importante de toda esa etapa, además del romance entre Gellert y Albus y la muerte de Ariana, de culpable desconocido, lo que siempre mortificó a Albus, es que, poco antes de terminar con la amistad, los dos magos hicieron un pacto de sangre donde juraron que ninguno iba a luchar contra el otro, un pacto de sangre que Gellert siempre lleva consigo, cosa que también pudimos ver en la película.

Tras ese episodio, sabemos poco sobre la vida de Gellert, salvo que intensificó la búsqueda de las Reliquias de la Muerte, ahora en solitario, y que terminó dando con el fabricante de varitas Gregorovitch, poseedor de la Varita de Saúco, quien alardeaba que la estudiaba  y volcaba esos conocimientos en la creación de nuevas varitas. Cerca de 1901, Gellert apareció en el taller del fabricante y le robó la varita, convirtiéndose así en su nuevo amo.

Hasta acá, nada que no conozcamos, pero tengo ciertas dudas respecto al último episodio en la vida del bueno de Gellert. Sabemos que la creación de varitas es un arte que pocos pueden entender y fácilmente puedo asegurarles que no soy Ollivander, pero ¿cómo es que la varita de pronto le responde a Gellert? Hasta el momento, se creía que la varita sólo cambiaba de amo si uno asesinaba al otro, pero sabemos que eso no es cierto porque Harry fue su dueño tras desarmar con un Experiallmus a Draco. Ahora, ¿ROBAR LA VARITA TE CONVIERTE EN SU AMO? ¿Así de buenas a primeras? De momento, no sabemos si hubo un enfrentamiento, pero podemos intuir que no, porque en las Reliquias de la Muerte, tanto en el libro como en la película, se deja claro que Gellert entró como un fisgón y la hurtó. De nuevo, ¿cómo es que la varita le es leal? Si alguien puede entender, por favor, lo invito a dejar un comentario abajo.

Tras la adquisición de la varita, Gellert decidió ir por todo y conquistar el mundo mágico para rehacerlo luego bajo sus propios principios. Aquí podemos ver claramente sus ideas fascistas, porque hasta el momento podía pasar por otro loco ávido de poder, pero ahora es cuando lleva sus planes a cabo y se transforma en un fascista hecho y derecho. Un ejemplo de eso es que tal y como hizo el Fuhrer, se puso un apodo que intimidara, un consejo que Voldemort también llevó a la práctica. Como notaron, Grindelwald es la escuela de Voldemort. Aunque no había encontrado las otras dos Reliquias, Gellert se apodó El Señor de la Muerte y tomó el lema de Dumbledore para justificar todos los crímenes que cometió en su búsqueda de poder.

Su discurso sobre el secretismo injusto con el que vivía la sociedad mágica atrajo a varias miles de personas y sus fuerzas comenzaron a crecer con rapidez. Por descontado, aunque no es necesariamente un supremacista, porque en ningún momento menciona la limpieza del mundo mágico o la pureza de la sangre, sí es cierto que no tiene mucho cariño por el mundo muggle precisamente porque, según él, son los culpables de la opresión del mundo mágico y son inferiores por no poseen magia.

Él, su ejército de fanáticos y de inferi, cadáveres a las que se los controla a través de magia negra, lanzaron varios ataques sobre Europa, cometiendo varias masacres y alertando a las autoridades mágicas internacionales. Sin embargo, a pesar de todo el caos que causó, no se atrevió a conquistar Gran Bretaña porque allí estaba Dumbledore y el pacto de sangre todavía los obligaba a no confrontar y si bien pospusieron su enfrentamiento por años Gellert sabía que Albus era una amenaza permanente a sus planes, aún cuando no pudiera luchar directamente contra él. De modo que, buscando un medio para derrotarlo sin tener que luchar con él, Gellert aterriza en Nueva York persiguiendo a un obscurus.

Su desaparición tomó al mundo mágico por sorpresa, sobre todo porque fue inesperada y en un momento de álgido terror y poder. Ustedes y yo sabemos que Gellert estaba en Nueva York haciéndose pasar por Percival Graves gracias a una poción multijugos, la mano derecha de Picquery, la Presidenta de la MACUSA. El obscurus que tanto deseaba terminó ser Credence Barebone, a pesar de que en un principio pensaba que sería su hermanita. Intentó convencerlo de unirse a sus filas, pero eso lo enfureció y comenzó a arrasar la ciudad, intervención de Newt Scamander, Tina Goldstein y los aurores de MACUSA de por medio, lo situación terminó con la destrucción de Credence. Lo cual enfureció a Gellert y atacó a los aurores, la presidenta revelando sus verdaderas intenciones, pero fue Newt que logró revelar su verdadera identidad a través de un encantamiento Revelio.

Seis meses después que lo capturaron en Nueva York, Gellert es extraditado a Europa por un puñado de aurores que, tristemente, son aventajados con facilidad y no logran evitar el escape del mago. Tras escaparse, Gellert pretende seguir donde lo había dejado y para eso debe dar con Credence, que al parecer está instalado en París, así que hacia allí es donde irá, trasladando la acción a Francia. Todo lo que sucede allí, como pueden imaginar, es un TREMENDO spoiler de Animales Fantásticos II y no seré la persona que lo desvele.

Desde Paris en 1927 hasta 1945 donde se da el gran enfrentamiento entre él y Dumbledore, hay una gran bruma que, por descontado, será despejada en las tres películas restante de la saga. Sin embargo, lo único que puedo aportar es que, al menos por lo que deja entrever Las Reliquias de la Muerte, hay una asociación bastante clara entre Gellert y Adolf Hitler. De hecho, en uno de los poster promocionales de la película, se podía ver las calles de París cubiertas por una suerte de sábana que, curiosamente, tenía un símbolo bastante parecido a la esvástica utilizada por el régimen nazi. Todo lo que sabemos de ese enfrentamiento entre los dos magos es que fue épico, duró tres horas, significó la derrota de Gellert, el fin de la Guerra de Magos, y también podría apostar que puso fin a la Segunda Guerra Mundial, y el traspaso de la lealtad de la Varita de Saúco hacia Albus.

Tras la derrota, Gellert y sus compinches fueron encerrados en la prisión de Nurmengard, un lugar que ellos mismos habían construido para albergar a sus enemigos y que, curiosamente, de nuevo, se parece mucho a Nuremberg. Una prisión que, según dicen, era de máxima seguridad, albergaría a partir de entonces solo a magos tenebrosos y que no estaba custodiada por dementores.

Como saben, la vida de Gellert toca fin cuando Lord Voldemort va en su búsqueda con el afán de dar con la Varita de Saúco. Solo decir que cuando Voldemort lo enfrenta y le exige que le diga dónde está la varita, Gellert se niega a decirle nada y pueden llamarme romántica, pero me gustaría creer que, en las puertas de la muerte y después de todos esos años, estaba protegiendo a Dumbledore que, ya para ese entonces, estaba muerto.

Parece más que obvio que la pregunta inicial es absurda porque a la vista está que Gellert Grindelwald es un fascista que, desde luego, se justifica a sí mismo con esa frase creada por Dumbledore que parece poco sustanciosa. Recapitulemos: intenciones de crear un mundo nuevo donde los magos sean los poderosos y aunque no dice de forma explícita que hay que matar muggles, sí menciona que los considera inferiores, uso indiscriminado de la fuerza, búsqueda del terror, discurso de odio que propaga gracias a una personalidad carismática, relación directa y bastante clara con el nazismo, desde las ideas hasta las alianzas e incluso el tema de los símbolos que comparten.

A pesar de todo eso, notoriamente terrible y fácilmente asociado al fascismo, me gusta creer que al final de su vida lo que primó fue el amor por Albus, el arrepentimiento por los que había pasado entre ellos y el deseo de protegerlo.

 

 

 

 

 

 

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