Elísabet Benavent – Martina con vistas al mar

Como saben, sobre todo porque lo han notado y leído, este año he tenido un frenesí lector con todas las obras de Elísabet Benavent. Frenesí impulsado únicamente por el fanatismo de Mel del blog La chica de rayas, que me empujó a leerla porque es su autora preferida, de un modo bastante similar en que yo la impulsé a leer a Dicker. Así que se nos ocurrió que podría estar bueno y sobre todo ser divertido, si hacíamos una lectura conjunta de una de sus bilogías.

Para ello elegimos la única bilogía que a Mel le quedaba por leer de la autora y así fue como nació #LCMartina. Este dúo está compuesto por Martina con vistas al mar, que es el libro que vengo a reseñarles hoy, y Martina en tierra firme. La idea fue, y sigue siendo porque el mes aún no termina, leer estos dos libros en mayo, así que todavía están a tiempo de sumarse y leer los dos porque, créanme, se leen de forma muy ágil.

LCHorizonte Martina

En esta primera entrega conocemos a Martina, nuestra protagonista ocasional. Esta mujer, que acaricia la treintena, es la reina del control absoluto y me refiero a que lo aplica en su vida personal, su trabajo, sus relaciones e incluso su aspectos. Ese control exacerbado la lleva, en ocasiones, a parecer un poco fría y mecánica, sin demostrar los sentimos que, parece, tiene congelados.

En el ámbito laboral, Martina tiene un sueño muy claro que es convertirse en una gran chef y aunque es muy buena en su trabajo, no la apasiona, porque trabajar en la cocina de un hotel no da lugar a la creación. Pero entonces Fer, su expareja y otrora su primer profesor en la Universidad, con el que todavía conserva una linda amistad, le consigue una entrevista en El Mar, el restaurante de Pablo Ruiz, un chef de la hostia, creativo, excéntrico y, según dicen, la promesa de la cocina madrileña. Con dos estrellas Michelin en su haber, Martina camina hacia su entrevista muerta de miedo pero, por fortuna, consigue el trabajo sin grandes problemas. Pero el ambiente relajado, jovial y familiar de la cocina de El Mar la sorprende y, sobre todo, choca con sus modos mecánicos y fríos de trabajar.

Como sucede siempre en los libros de Beta Coqueta, Martina tiene una red de seguridad y esas son sus dos amigas: Sandra y Amaia. Viviendo las tres juntas por distintas circunstancias, esa casa se convierte en una casa de locos y, a decir verdad, disfruté cada segundo de estas tres amigas. Amaia, enfermera de profesión, descubre que su mejor amigo, Javi, al que ella creía desde hacía años gay, no lo es. Además, enamorada de uno de los doctores del hospital y, al parecer, sin que haya interés del otro lado, Amaia arrastra a Javi y ambos fingen que son pareja, con el afán de sacarle un ataque de celos al doctor.


El primer encuentro entre dos personas marcará siempre la relación que las una después.


Sandra, por otro lado, ¡por favor, qué insufrible! Abogada de profesión, pero hace años estudiando para una oposición y así entrar en el Estado y, también hay que decirlo, fracasando siempre, está en un lugar cómodo, caprichoso y detestable en la vida. Y la odié, porque era egoísta, desconsiderada con la pena ajena, infantil y, en definitiva, una idiota redomada pero también hay que decir que, por momentos, me dio pena porque en realidad no es más que otra persona perdida en sí misma buscando quién es y cuál es su lugar en el mundo, lo que me pareció válido.

Como pueden imaginar, las historias de Amaia y Sandra, esta vez contadas en tercera persona, no como en otros de sus libros donde la protagonista narra la historia de sus amigas, además de hacernos conocer y ver cómo avanzan los personajes, también funcionan como interludio entre la historia de amor entre sus protagonistas: Martina y Pablo. Porque sí, surge allí una historia de amor. Él, encantador, carismático, con aires de genio y como les decía antes, todo un excéntrico, choca de lleno con el carácter comedido y mesurado de Martina que, además de no entenderlo en absoluto, odia también sus camisas.


Si te llamas Martina, llevas siempre la melena recogida, eres absolutamente cerebral.


Forman una pareja algo dispareja en tanto los dos son muy diferentes, pero hemos visto de eso antes, ¿qué es lo que los hace diferentes? Para ser franca con ustedes, creo que es el estilo de la autora lo que marca la diferencia, porque la trama y su desarrollo no tienen nada de original y, también hay que decirlo, peca de previsible en algunos casos, aunque el final sí es cierto que no lo vi venir.

Incluso, si me apuran, creo que la relación entre ellos la hemos visto en otras ocasiones también, porque Pablo quiere cambiar a Martina y esa sensación se quedó conmigo. En el libro lo hacen ver como”despertar sus sentimientos y su pasión”, pero en los hechos quiere cambiar su forma de ser y no sé, no me gustó. También hay que decirlo, y fue una de las cosas que más me molestó, Pablo hace uso muy a menudo del alcohol para desinhibir a Martina y hacerla más relajada y en sí mismo ese hecho me pareció un horror. Lo curioso es que, aunque pueda parecer un mal tipo, Pablo es sensible y una buena persona, aunque tiene sus buenos demonios ocultos.

Para cerrar, ¿qué decirles? Un típico libro de Beta Coqueta que, si me ponen entre la espada y la pared, comienzan a cansarme. Creo que he leído mucho de un tirón y ya comienzo a notar patrones, modos y desenlaces previsibles a todo el asunto que me quita las ganas de leer el segundo libro. Ojo, porque aún así, debo decir que disfruté la lectura: me morí de la risa con la personalidad descollante y loca de Amaia y con las situaciones imposibles que sucedían en esa casa. Creo que el mensaje es claro y, de nuevo, suele repetirse a menudo: la amistad es clave sin importar qué tan dispares sean los amigos y, por supuesto, el amor lo puede cambiar todo. Tres estrellas de cinco para mí.

 

3 comentarios sobre “Elísabet Benavent – Martina con vistas al mar

  1. Hola! Bueno, esta es una bilogía de las que me interesan, pero que todavía no he tenido el gusto. En verdad, sí, creo que con Benvavent te va a pasar eso, como con muchos escritores que tienen una voz muy fuerte y muy clara, distinguible. Quizás sea mejor espaciarlos (yo leí casi todos los de Zafón seguidos y ya adivinaba los finales y los plot twists).
    Un beso 🙂

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  2. Hola Agus, también terminé cansada después de leer esta bilogía y sí, ya sé, no supe jugar en equipo y leí ambos libros en una semana y media pero mmm, creo que me quedo con este porque en el segundo la patinó bastante.
    Obviamente no soy quien para opinar sobre la autora y su obra, pero tal vez eso de publicar tantos libros, con historias tan extensas, en escaso período de tiempo no “estaría funcionando” no?
    Abrazo

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