Natalia Mardero – Escrito en Super8

No soy una lectora de cuentos. No sabría decirles por qué, pero nunca me han llamado la atención y siempre me decanté por las novelas, arrugando la nariz siempre que me recomendaban algún cuento o antología. Sin embargo, y esto es una de las mejores cosas que me han dado los libros, de un tiempo a esta parte mis amigas, muy lectoras de este tipo de literatura, me recomendaron que debía leer Escrito en Super 8, precisamente una antalogía de cuentos y aquí estoy.

Para empezar… ¡qué sorpresa! Tal vez sea tonto decirlo, pero los cuentos tienen otro tiempo, otro acercamiento e incluso otra lectura y me gustó mucho. Es probable que la experiencia haya sido tan positiva porque Natalia Mardero es bruta escritora, tiene un dominio muy particular de las palabras, el ritmo, los tiempos y los mensajes que no solo me sorprendió sino que también me encantó. De verdad, aplauso, medalla y beso para esta mujer porque qué sorpresa.

Como dije antes, no soy lectora de cuentos y mucho menos sé cómo reseñarlos así que aclaro de entrada que esto puede salir mal. Pedí consejo a Laura de Palabritas Ajenas para saber bien cómo encarar este asunto, así que allá vamos… El libro tiene once cuentos y todos ellos son increíblemente cotidianos y uruguayos, lo que de inmediato genera un acercamiento con el lector porque uno puede reconocer situaciones, costumbres e incluso reconocerse. Una de las cosas que más me disfruté es que, a pesar de que eran situaciones cotidianas propias de un uruguayo promedio, la autora logra darle una delicadeza particular que hace de cada situación algo extraordinario. En esta línea, si tenemos que hablar de su estilo me maravilló la simpleza y la profundidad que logra al abordar las temáticas de un modo tan directo y puntual.

Si tuviera que hablarles de los ejes temáticos del libro, creo que podría decir que la niñez/adolescencia tiene una fuerte presencia, la soledad y el encuentro con el otro y tal vez la pérdida. La niñez y la adolescencia están muy presentes en tres cuentos: “Señorita”, “Sacrificio” y “El chalecito”. “Señorita” fue, probablemente, uno de mis preferidos: el golpe de la primera menstruación como parte aguas de la niñez, que desencadena una adolescencia llena de dolor y cambios. Como mujer, imposible no identificarse con ese cuento. En “Sacrificio” la niñez se atraviesa con la pérdida porque muere la mascota de la familia de forma bastante trágica y las dos pequeñas de la familia sufren la ausencia de forma muy sentida. “El chalecito” es la narración en primera persona de una niña que descubre la vida misteriosa de su tía con curiosidad. Honestamente no fue de mis favoritos.

Si vamos a la soledad y el encuentro con el otro tenemos “El recepcionista”, “El cuartito del fondo”, “El anticuario” y “El piano y el timbó”. Podría decir sin muchas amagues que el denominador común de estos cuentos es la soledad de sus protagonistas y cómo esa comodidad se ve sacudida cuando una situación extraña irrumpe en la cotidianidad. “El recepcionista” es el segundo cuento y no estoy segura si es que lo leí con pocas ganas o qué, pero no me gustó mucho y lo siento para aquellos que dicen que es el mejor. Me dio un poco igual. Se trata de un hombre aturdido en su trabajo, cotidiano, hastiado y observador que, sentado desde la recepción de un hotel, hace listas y perfiles sobre los huéspedes que arriban. En la mayoría de los casos, se decepciona con el hecho de que la gente no escapa de sus perfiles, pero se encandila con una huésped en particular que lo encanta y lo seduce. “El anticuario” narra una visita de un anticuario a un pueblo del interior en busca de algunas reliquias y que se encuentra con una mujer que, deseosa de deshacerse de las porquerías de su padre, no le encuentra el valor a los objetos que él les deposita. La reflexión que la autora hace al respecto es bien interesante. “El cuartito del fondo” es, por lejos, uno de mis preferidos. Una joven mujer alquila una habitación en la casa de una familia, el precio le conviene y la idea le gusta, pero la condición es que tiene que compartir el cuarto con Nenona, una veterana que parece solo vegetar, pero que cuando la situación de la familia se tuerce, la relación que la protagonista construye con Nenona es bellísima. Una historia dramática, pero en la que el encuentro con el otro salva la situación. De verdad, como dice Tami, un cuentazo. Por último dentro de esta temática, “El piano y el timbó” aborda la soledad de una mujer que, por recomendación de su psicóloga que intenta sacarla de su melancolía, empieza a tomar clases de piano. No les quiero contar mucho más, porque este cuento me gustó mucho, por la dulzura y el acercamiento con el otro y me gustaría que lo descubrieran por sí solos.

La pérdida da lugar  a uno de mis cuentos preferidos que, sin que me de vergüenza admitirlo, me arrancó unas lágrimas. “La quinta” me pareció un cuentazo y me sacudió la habilidad de Mardero para decir sin decir, eso me maravilló y me conmovió mucho. En este cuento una mujer recuerda el micromundo del barrio y los amigos que solía tener, pero también desentierra recuerdos sobre la dictadura, la infancia perdida, la tortura a uno de sus amigos y el fantasma del comunismo. “Un pueblo en verano” va sobre una veterana que vive en un balneario que se llena de turistas en verano y que ella debe franquear junto a su pajarito. “La tapa de Julio” y “La amiga de mamá” van sobre la pérdida pero también sobre la soledad y debo admitir que no me gustaron mucho. En el primer caso una periodista reflexiona sobre su pasado y su trabajo mientras entrevista a una posible pasante y en “La amiga de mamá”, una hija descubre el pasado de su madre.

Como les decía, una sorpresa bien grata, un libro que tiene mucho para decir, con una prosa clara, puntual pero poética y muy sensible y unos mensajes bien bellos. Todo el libro está plagado de la nostalgia por lo que se perdió y la precipitación por lo que vendrá y, en realidad, la vida misma con sus vaivenes. De verdad, qué grata sorpresa. Cuatro estrellas de cinco.

2 comentarios sobre “Natalia Mardero – Escrito en Super8

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s