¡Arráncate la mordaza
y canta!
¡Escupe el veneno
y vive!
¡Pon la tristeza
en la palma de tu mano y sopla!
¡Véndate la herida
y lucha!
¡Vamos!
¡Ya!
Carmen Soler (1924-1985).
¡Arráncate la mordaza
y canta!
¡Escupe el veneno
y vive!
¡Pon la tristeza
en la palma de tu mano y sopla!
¡Véndate la herida
y lucha!
¡Vamos!
¡Ya!
Carmen Soler (1924-1985).
¿Creen que puedan hacerme un favor? Cierren un momento los ojos y piensen cuantas pintoras, artistas mujeres conocen. Tómense un momento. ¿Cuántas fueron? ¿Dos, tres? No les voy a mentir, en mi caso no se me ocurrieron más de cuatro o cinco y me sentí mal por ello. En realidad, primero me sentí mal por no conocerlas y, casi de inmediato, me sentí enojada. Por eso en esta edición de #Mujeres2019, una iniciativa creada por Laura del blog Palabritas Ajenas y de la que pueden informarse aquí, creo pertinente hablar de pintoras.
¿Creen que puedan hacerme un favor? Cierren un momento los ojos y piensen cuantas pintoras, artistas mujeres conocen. Tómense un momento. ¿Cuántas fueron? ¿Dos, tres? No les voy a mentir, en mi caso no se me ocurrieron más de cuatro o cinco y me sentí mal por ello. En realidad, primero me sentí mal por no conocerlas y, casi de inmediato, me sentí enojada. Por eso en esta edición de #Mujeres2019, una iniciativa creada por Laura del blog Palabritas Ajenas y de la que pueden informarse aquí, creo pertinente hablar de pintoras.
¿Creen que puedan hacerme un favor? Cierren un momento los ojos y piensen cuantas pintoras, artistas mujeres conocen. Tómense un momento. ¿Cuántas fueron? ¿Dos, tres? No les voy a mentir, en mi caso no se me ocurrieron más de cuatro o cinco y me sentí mal por ello. En realidad, primero me sentí mal por no conocerlas y, casi de inmediato, me sentí enojada. Por eso en esta edición de #Mujeres2019, una iniciativa creada por Laura del blog Palabritas Ajenas y de la que pueden informarse aquí, creo pertinente hablar de pintoras.
¿Creen que puedan hacerme un favor? Cierren un momento los ojos y piensen cuantas pintoras, artistas mujeres conocen. Tómense un momento. ¿Cuántas fueron? ¿Dos, tres? No les voy a mentir, en mi caso no se me ocurrieron más de cuatro o cinco y me sentí mal por ello. En realidad, primero me sentí mal por no conocerlas y, casi de inmediato, me sentí enojada. Por eso en esta edición de #Mujeres2019, una iniciativa creada por Laura del blog Palabritas Ajenas y de la que pueden informarse aquí, creo pertinente hablar de pintoras.
¿Creen que puedan hacerme un favor? Cierren un momento los ojos y piensen cuantas pintoras, artistas mujeres conocen. Tómense un momento. ¿Cuántas fueron? ¿Dos, tres? No les voy a mentir, en mi caso no se me ocurrieron más de cuatro o cinco y me sentí mal por ello. En realidad, primero me sentí mal por no conocerlas y, casi de inmediato, me sentí enojada. Por eso en esta edición de #Mujeres2019, una iniciativa creada por Laura del blog Palabritas Ajenas y de la que pueden informarse aquí, creo pertinente hablar de pintoras.
Esta reseña es especial porque convergen en ella dos iniciativas muy interesantes. Para empezar, esta entrada abre la semana de #Mujeres2019. Ustedes saben, la iniciativa creada por Laura del blog Palabras Ajenas, que tiene por objetivo visualizar a las mujeres en diferentes ámbitos de la cultura. Este es el segundo año que participo, así que si quieren leer mis entradas anteriores pueden encontrarlas bajo el hashtag #Mujeres2018. Por otro lado, este libro también forma parte de la iniciativa Pongámonos las gafas violetas, una lectura bimestral feminista de la que pueden leer aquí.
Voy a decirlo de entrada
para el que quiera entender:
son penas muy encimadas
el ser pobre y ser mujer
Como uruguayos que somos, tal y como dijo Galeano, siempre estamos de espaldas a América Latina y siempre vemos hacia el Atlántico. Tal vez sea por eso que, a grandes rasgos, conocemos la historia del sufragismo inglés. Incluso creo que, por ser pionero, siempre se hace hincapié en lo que sucedió en Inglaterra, pero pocas veces se habla de lo que sucedió en Uruguay, porque déjenme decirles que tampoco acá el voto femenino fue consagrado por la política uruguaya sin una lucha.
El siglo XX lo cambió todo. El siglo pasado inaugura, sin dudas, la era de la liberación femenina. Y si hablamos del primer mojón del siglo, creo que la Primera Guerra Mundial fue clave. Durante la guerra en sí e inmediatamente después de su finalización, se extendió ampliamente la idea de que el conflicto bélico había trastocado las relaciones de los géneros y emancipado a las mujeres. Tanto en la literatura como el discurso político era tópico común que la ruptura fuese celebrada o denunciada, pero así fuese de una forma u otra, nadie podía negar que la situación había cambiado.
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